Short answer

In brief

El material de la pantalla forma parte del sistema óptico. Elígelo por la calidad de luz que necesitas, no solo por el aspecto de la luminaria apagada.

El vidrio opal suaviza la fuente

El vidrio opal oculta la bombilla o los puntos LED y reparte la luz sobre una superficie luminosa más amplia. Resulta útil cerca de la altura de los ojos, sobre mesas de comedor y allí donde importa una presencia serena y uniforme.

Un vidrio opal muy denso puede reducir la luz útil, por lo que conviene comparar tanto el aspecto como la potencia luminosa.

El vidrio estriado añade movimiento

Las acanaladuras y estrías refractan la vista de la fuente y crean reflejos sin la exposición total del vidrio transparente. El efecto cambia al moverse por la estancia, lo que aporta profundidad a formas sencillas.

El polvo y los depósitos minerales se ven más en las estrías exteriores profundas, así que considera el acceso para la limpieza.

El vidrio transparente exige una bombilla bien elegida

El vidrio transparente mantiene la luminaria visualmente ligera y deja visible la arquitectura circundante. También expone la bombilla, los componentes internos y todos los reflejos.

Utiliza una bombilla de bajo deslumbramiento cuya forma encaje con la luminaria y comprueba la vista tanto de pie como sentado.

Observa la luminaria encendida

Una pantalla puede cambiar por completo al encenderse. Solicita fotografías con la luz encendida e información sobre lúmenes, temperatura de color y regulación, no solo una imagen del producto con luz diurna.

Si varias luminarias de vidrio comparten una estancia, mantén coherentes la temperatura de color y la apariencia de la fuente aunque cambien las texturas.